miércoles, 18 de abril de 2012

despavoridas

la poesía se me sube por los huesos
me muerde la boca
la poesía cala

se acabaron las reservas
y la poesía acude a mí

las palabras clavan sus patas en mis orejas
después salen corriendo despavoridas
no las alcanzo

jueves, 22 de septiembre de 2011

salgamos de aquí


8 meses lunares compartiendo vivienda.
es conmovedor, soy un contenedor.
hasta de pelos y uñas se está llenando. lo puedo sentir.
él baila conmigo.

los otros días tuve una revelación: lo que aprendo con la práctica lo comprendo más fácil,
o mejor, más orgánicamente.
después pensé que tal vez, esto podía aplicarse sólo a las cosas concretas,
y no, por ejemplo,  a una idea filosófica.
sin embargo, es a través de momentos tangibles y presentes
como dar un paso, un giro,
posar la mirada en un rincón,
oír un sonido de fondo, elevar suavemente los huesos de la mano,
donde e vislumbrado verdades, ideas, sensaciones que tienen que ver con algo no concreto,
no traducible, no práctico.
en cambio, si alguién me lo explica o lo leo, es otra la forma en que este concepto se mete en mí.
Podría ser la diferencia (se me ocurre ahora a causa de mis últimas lecturas y mi realidad concreta) entre la introducción de oxcitocina sintética por vía intravenosa (el famoso goteo)
que acelera las contracciones y provoca el parto, lo que lo hace doloroso. A la producción natural y fisiológica de la oxcitocina (la también llamada hormona del amor) que hace no solo que una tenga los efectos físicos de la droga, es decir, contracciones, dilatación, relajación, sino también te sumerge en otro mundo amaroso e íntimo que la mujer necesita para parir con placer.
Quiero decir, llegar a una idea desde el cuerpo, el acto, el movimiento, el golpe, la vibración, el contacto, tiene un recorrido muy diferente,
una forma de asimilación y entendimiento muy distinta a leer o incorporar intelectualmente esa misma idea.
De hecho nunca va a ser la misma idea.
Sin embargo con esto no pongo lo experimental/vivencial por sobre lo intelectual/racional
no son dos fuerzas opuestas
De hecho en este momento escribo porque siento un deseo profundo de traducir una maroma de sensaciones y experiencias.
Pero a lo largo de estos años de vida e ido dándome cuenta que necesito estar presente
y habitando el momento (esto de "habitar el momento" me suena a cliché chiclé)
Al querer desglozar la idea de "habitar el momento" encuentro el obstáculo de traducir lo experimental. Tal vez un teórico lo podría decir más clara y bellamente.
Sin embargo no se puede escribir a la sombra de otros.

Estoy  hablando desde mí experiencia neta en el movimiento, en la danza, la capoeira, en la bicicleta,
y en un trabajo práctico y cotidiano con el tejido, sin pasar por alto el hecho de vivir con muy poco dinero,
hecho que hace que uno se conecte directamente con el despojo y el desapego.
 No necesitar tanto
y lo que se precisa pues hacerlo uno mismo.
es verdad que todo se compra
pero también puede uno procurarselo con su propio cuerpo, con sus propias ideas.
también se puede intercambiar por algo que uno hace.
y lo que uno hace puede ser algo digno,
simple y creativo.

Quiero decir que el baile, el telar y la falta de dinero me han colocado en la vida de otra manera.
Lo autogestivo es contagioso. creo y espero.
Este mundo es ruin ¿Pero qué nos queda?

Lo cierto es que si no queremos repetir ni multiplicar estructuras pues NO LO HAGAMOS.
No trabajemos de algo que no nos gusta o nos humilla
o descompesa física y evolutivamente
No nos quedemos solos
No seamos esposa y esposo
No seamos familia
No compremos todo  (Una mínima propia elaboración, aunque sea de algo de la cantidad consumida por día)
No consumamos el mundo.
No mandemos a nuestros hijos a colegios privados.
No vayamos tanto al médico ni tomemos tantos remedios.
No desconfiemos tanto.
No lo aceptemos todo como viene.
No somos nada, sin embargo todos sí somos algo.

Vivimos bajo la idea de te doy porque me das y viceversa.
Además de la culpa,
de vivir en falta,
del sacrificio, el castigo y la recompensa.
El triunfo y fracaso. El éxito y la derrota.

Las ausencias y la estúpides duelen mucho.

Hay mucha gente anesteciada o haciendose la boluda, y la vida les pasa igual.

No es tan importante lo que cada uno crea en particular, lo relevante es la relación.

Yo siento ese dolor en el pecho. Lo siento cada vez que alguien que amo sufre,
cada vez que alguien muere o pienso que puede morir,
cada vez que veo a una persona muy pobre revolviendo la basura y comiendo de ahí.
el mismo dolor que me provoca ver a un rico bajarse de su camioneta y pisar el mundo como si fuese suyo,
porque lo puede comprar, de hecho lo compra.
Lo siento cuando veo la ciudad sembrada de plástico, pájaros de plástico, flores de plástico, alimento de plástico, amor de plástico.

Pero de todas formas estas explicaciones del dolor en el pecho son simples.
El dolor está en hechos todavía más complejos y sutiles,
pero eso ya forma parte de mi propio trabajo personal.
No puedo endilgarselo a otro,  o responsabilizar al sistema.
SALGAMOS DE AQUÍ.
Salí de ahí.
Correte.
Date la vuelta.
Esquivá.
Oponé resistencia.
Enfrentá.

La primavera está llegando a Paraná. O Paraná está llegando a la primavera.
En un pedazo de tierra de Bajada Grande hay flores abiertas que a veces se cierran.
Eso estoy intentando aprender y comprender.
Abrime y cerrarme. Hacer y soltar. No repetir. No volver al mismo lugar.
No es lo mismo, no dá lo mismo.
Pero tampoco todo es YA aunque sea AHORA.

No volver al mismo lugar, significa no ser siempre la misma.

Creo en lo autogestivo,
creo en encontrarse para hacer algo
en la celebración,
y el juego.

Todo esto no responde las preguntas. No aclara las dudas.
Esto solamente me da algunas pistas. Algunos trampolines.

No te golpees la cabeza con un martillo. Ni le des a otro el poder del martillo.

Demolé una pared o armá una puerta para entrar y salir.
¿Qué cielo querés conquistar?
¿Qué querés ganar?
¿Quién querés que te nombre?
El éxito es afuera.
La búsqueda va por dentro. Nadie te va a premiar ni condenar.

Afuera es el otro. El otro para darse las manos. Para intercambiar.

Casi todas las noches sueño pesadillas. Soy una cloaca.
Pero no quiero quedarme clavada ahí. Tampoco lo ignoro, tampoco lo desconozco.
hay un montón de desecho en mí, un montón de fantásmas. De dolores anquilosados. Miedos.
Pero ¿qué nos queda?

Yo no quiero morirme.
Entonces ya que estoy acá, que sepan que voy a buscarle la vuelta, la revuelta, la alegría y la libertad.

El desafío está puesto ahora en la velocidad. El mundo va muy rápido.
Mi velocidad es otra. Es discontinua, no se produce en grandes cantidades, ni se exporta. no triunfa en el mundo.
Es interna, se tensiona y relaja y explota y vuelve a llenarse.
mi velocidad contiene mi existencia, ahora compartida.

sábado, 17 de septiembre de 2011

canción de aaeo


ama que la tristeza no te quite las ganas de ver
una mañana tras otra mañana
y comer la mandarina que es tu corazón

rana que late en el vaivén de la ventana matríz
y nada lento sumergido nido motriz
con el sonido de tu habitación

salta que la ansiedad que vibra en la cuerda rígida
se afloje en modos de atar crear y soltar
un movimiento en tu respiración

canta la voz que sale al fin de la garganta será
un alarido al sentido y contradicción
y haces que el grito sea una canción

ama y de ese gajo que también comiste quedó
una semilla que después fue caca y tal vez
en ese árbol haya algo de vos

eaa aaeo, eaa aaeo, eo eo

(f y p)

miércoles, 25 de mayo de 2011

4 videos para ver y oir

La Galla. Música: María Guadalupe Abero. Letra: Fernanda Alvarez

Rasguido Doble. Letra y música: Pedro Guastavino

Otro Atardecer. Letra y música: Sebastián Macchi

Nostalgias del Paraná. Música: Tai. Letra: Rosa del Alba

jueves, 24 de febrero de 2011

registros


tengo 29 años. hace poco más de 21 años que escribo casi sin interrupción. más o menos unos 10 años que registro en imágenes, ya sea en fotografías o video,esto con algo más de interrupción. y unos 6 años de registro sonoro, esto casi con total interrupción.
las cosas, es decir, los textos, las fotografías, videos y audios van quedando sostenidos o quebrados en algún lugar del tiempo, y supongo que componen mi historia. y en este caso, me pregunto, qué función tiene la historia. ser historiadora de mi misma, cuando además no soy un personaje influyente o fuera de lo común no creo que tenga algún sentido. entonces, qué hago con tanto registro? incluso  se me ocurrió pasar por escrito todo lo que tenía filmado, es decir, hacer desgrabaciones de los videos. re-registrar.
ayer estuve ordenando y me encontré con una caja llena de casets vhs compacto y la cámara filmadora (la vieja y poderosa jvc - vhs compacto) llegué a ver algunas cintas, luego tuve que parar.
por la noche me desvelé en estas cavilaciones, a veces me inquieta demasiado la idea de tener parvas de material "crudo" y no hacer nada con él. podría editar un libro con poesías o relatos viejos, o editar un video de viajes con una voz en off que vaya reflexionando, tengo apuntes de esos mismos viajes. pero ¿vale la pena concentrarse en este trabajo? ¿son materiales merecedores de tal esfuerzo? e aquí un punto interesante de reflexión. hay parámetros,pero sobre todo hay teorías, personas que han escrito mucho acerca de qué cosa es arte, cuál su función, donde empieza y porai´ donde termina, sinceramente yo no sé bien. tanto tiempo dedicado a registrar falto para incorporar información, y también me sucede que me olvido, me olvido muy rápido y pronto de lo que leo, aún si lo que leo o miro me gusta muchísimo. sí, hay algo en particular que me sucede, recuerdo más lo que escucho.
entonces ¿qué hago con este caudal, lo dejo ahí? que siga respirando en los planos inconcientes, en los recuerdos velados, en los sueños.
anoche cuando me desvelé se me vino a la cabeza una frase que escuché hace poco y que en verdad es muy conocida y muy dicha, pero los otros días la escuché en boca de una persona desde otro lugar y con la dulzura más bonita del mundo "¡quién te quita lo bailado!"
la sensación más vital es siempre "desde ahora". es decir, no volver con lo viejo, eso está ahí, sino hacer desde ahora, ya se sabe que el ahora es ayer más hoy.
igual me queda la duda.
cuando estudiaba cine me acuerdo haber escuchado que los primeros registros de los hermanos Lumière, por ejemplo, "Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir" tenían la intención de perpetuar su clase social, la fábrica era de ellos, igual que sus jardines donde sus familias aparecían comiendo, jugando, disfrutando de su vida burguesa y propietaria, esto es lo que querían inmortalizar al registralo.
dicen que esa es la verdadera búsqueda detrás de todas las búsquedas,la inmortalidad.
me reservo el derecho (o la ignorancia) a desconfiar de este principio, o mejor dicho, de este fin. yo no me voy a morir! jajajaja!
pero ¿qué sentido tiene? ¿buscarle sentido a las cosas es buscar su inmortalidad?
querer ser famoso, ganar premios, ser reconocido en el mundo entero, que hablen de vos, que te lean, te estudien, te comenten ¿es buscar la inmortalidad?
reconocer y cuidar unas hierbas, armar un gallinero, cortar el césped, regar las plantas, hacer té de toronjil, ver como sale la flor del mburucuyá, como juegan los perros y duerme el gato, tejer una tela, pintar, cantar a los gritos desde la bicicleta, reirse solo, llorar en una ronda de personas, diluirse y bailar, mantener una conversación, sostener la mirada, hacer una llamada, decir a viva voz, encender un fuego, encontrarse con un texto, una canción ¿son formas también de buscar la inmortalidad?
tal vez son formas de registrarse por dentro.
y qué diferencia existe entre pre-tender e in-tentar, mejor, entre pre-tensión e in-tensión?
se dice "no tientes al diablo" o "tendés a la locura" "yo prefiero la tensión del deseo" dice otro.
creo que ya me fuí de tema. y el de la locura lo dejo para después.
pero quiero saber, qué hay detrás de cada acto? esto lo he preguntado ya tantas veces, qué incistencia en saber qué hay detrás. será que estamos ocultos, enmascarados, sigilosos, son pocas las personas que se te presentan presentes.
tengo miedo a morirme y por eso vivo plenamente. tengo miedo de que te mueras y por eso te amo plenamente.
sigo dudando ¿es la muerte lo que está detrás?
passolini decía, la muerte es el gran montaje de la vida, es el corte que resignifica toda la existencia.

martes, 15 de febrero de 2011

cuchillos

sí, lo veo al cuchillo
pero no sé qué hacer
tampoco sé sí es que hay que hacer algo

es una trampa no ver nada más allá del cuchillo
creer que se ve demasiado

no veo por dónde salir corriendo
y entrar a la acción
a la inacción
al acto
          al stop

una llamada y todo vuelve al pasado,
que extraño
"como en los peores momentos"

no debe ser todo tan terrible
o tan terrible como un cuchillo clavado en medio del pecho
desde hace años

no sé,
no veo nada

la sensación aprendida en partes, por partes,
ha sido la de soltar
soltar la idea de salvar
soltar la idea de las víctimas y victimarios
soltar la idea de la fatalidad

encontrarse cara a cara con el cuchillo
sí, pero reconocerlo no me lleva a sacarlo
no sé si el cuchillo sale o no sale
en el caso de que salga no sé si la herida se cura
las cicatrices están ahí para que no te olvides
soltar el cuchillo sí, pero los cuchillos están ahí
enterrados en cada uno
y me duelen
los míos
los otros

retumban

las tumbas tienen su eco
la ausencia lo tiene
cada acto o no acto reverbera
y se agregan tajos
y no se quitan

lunes, 31 de enero de 2011

no una imagén justa

  las patas


el baño

 grande y chico

el angelito  

                                   mora                                     

 fantasmas

 el dorado

 el niño y el fuego

 oh qué será, qué será


 vamos!

 submarino

 ella y él

lunes, 20 de diciembre de 2010

feria de navidad


quiero contar lo que ví.  y lo voy a hacer como salga, cuento con pocos minutos actuales, y pocos datos históricos, pero muchas ganas de contar, así que ahí va:
un grupo de artesanos de paraná fue a armar el viernes 17 de diciembre por la noche a la cortada venezuela, la cortada venezuela es una especie de apéndice de la peotonal, en la última cuadra de su trayecto, es la zona donde están los negocios que  venden más barato. nos dieron a los artesanos ese lugar, después de negar nuestro derecho a armar en la plaza principal de la ciudad. este grupo fue el viernes a la noche, como decía, la feria empezaba el sábado a la mañana. en eso estaban cuando llegan los buscas (los buscas se les llama a las personas que revenden, comprar termos, sombrillas, papanoeles y enchufes y los venden en los lugares donde se junta la gente, en este caso la peatonal) ese lugar del centro les pertenece, parece, porque llegaron muy enojados, con botellas, con palos a echar a los artesanos, porque ese lugar es de ellos.
al día siguiente los artesanos organizaron a las 8 de la mañana una reunión con los de cultura, que parece que son los que tienen en su poder los permisos para la feria, son los que le dieron (o no le dieron) la cortada venezuela. estos les dijeron que no se pueden meter con los buscas (¿?) y que entonces le iban a dar la plaza alvear, sobre la calle, en un pedazo que está cortado, en ese lugar estan alargando la peotanal, una obra que por intereses que desconozco no se termina más, pero que supuestamente ahí va a ser el lugar donde los artesanos van a tener derecho a armar sin problemas. en fin, la cuestión que eran las 9 de la mañana y estaban todos ahí reunidos, el lugar es inhospito, lleno de materiales de construcción y algunas máquinas, osea que la feria quedaría totalmente oculta. finalmente ese día no se armó, además de que a las horas se largo una tormenta que duró hasta el domingo a la noche.
hoy lunes 20 de diciembre (a 9 años del 19 y 20 de diciembre del 2001) a las 7 de la mañana había una reunión en la municipalidad, los delegados elegidos iban a pedir para armar en la plaza de mayo (la plaza donde historicamente armaban los artesanos) mientras tanto un grupo ya ponía sus puestos en una de las diagonales de la plaza, a modo de resistencia, supongo. cuando nosotros llegamos ya los estaban sacando de ahí, pero ahora para ir a un lugar fijo, supuestamente.
allí fuimos todos, sobre la avenida de mayo, en una de sus arterias que está cortada por construcción también. estamos frente al correo, al costado de la catedral, no sé, es raro pero es lo que se nos dió. pero la historia sigue, estabamos armando cuando una señora que atiende una pañalera (un negocio donde vende pañales) salió muy muy enojada, al punto que lloraba de rabia porque no teníamos que estar ahí, que nosotros no pagamos impuestos, y ella sí, nos grito "ocupas" "negros", etc. después supe que ya varias veces nos habían gritado eso "ocupas" "negros". esta mujer estaba tan fuera de sí que llego revolear los fierros del puesto amenazando a una vieja y a un hombre con sindrome de down que estaban ahí armando. vinó la televisión, vino un señor de camisa. se armó nuevamente la trifulca. la gente pasaba y hacía comentarios, la mayoría discriminatorios y derechosos. una señora nos preguntó con cara de constreñida "¿acá van a armar la feria?" "sí, ¿le parece bien?" le preguntamos casi en broma, ella respondió muy enserio que no le parecía bien, que parecía un gallinero, que si venía alguien de afuera que iba a decir, "da verguenza ajena" le dijimos nosotros siguiendo su idea, ella asintio mientras se iba reconfortada en su indignación...
después también está la discución dentro de los artesanos, porque también para adentro hay subgrupos y diferencias. también escuché a algunos artesanos distinguir a los "decentes" de los artesanos que se drogan, que toman, que no se bañan, que se tiran en el suelo...
esto es patético. lo que más claro me quedó que los artesanos no tienen lugar en la ciudad, que molestan, que estorban, que no se sabe donde meterlos.
que la gente toda quiere trabajar, y algo que le haga perder un peso lo saca de sí. y que los negros y drogadictos deberían morir todos así dejan de entorpecer la vida de la gente común.
la "gente común" es lo más peligroso que he visto en mi vida.
hoy tuve todo el tiempo ganas de prender todo fuego, ni siquiera de discutir, porque hay un punto en que discutir es absurdo. no hay nada que discutir, hay que prender fuego todo y que arda.
sin embargo no lo hice. y me quedé ahi mirando como se peleaban. mirando como se comporta la gente de la ciudad que habito.

me acuerdo de lo que dice dolina, el medioevo se extiende hasta los días de hoy.  aquí me detengo ¿que relación hay entre el medioevo, el dinero, el fuego, los negros, los artesanos, la moral cristiana, paraná, las drogas, la navidad, y el 19 y 20 de diciembre del 2001?

martes, 7 de diciembre de 2010

sueño


soñé que cambiaba un foco que se había quemado en el baño, 
y para tener las manos libres me lo ponía en la boca y después 
no me lo podía sacar,
el foco quedaba haciendo sopapa adentro de la boca,
y yo tiraba y era peor,
me miraba en el espejo y la imagen era realmente angustiante
por fin lograba sacarlo 
y continuaba con la operación de cambio de foco,
al rato me olvidaba y me llevaba  nuevamente el foco a la boca,
volvía a suceder lo mismo.
el temor recidía en asfixiarme con el foco atascado,
en que el foco se rompa y cortarme,
o envenenarme con alguna sustancia tóxica de la que podría estar hecho
cuando lograba arrancarme el foco de la boca me quedaba un gusto agrío

en el mismo sueño estaba en una clase de danza y el ejercicio era salir desde el fondo e ir avanzando con saltos cortos, había que saltar en el lugar y volver a caer y saltar y caer y así,
yo no lo sabía y saltaba y me suspendía en el aire y quedaba ahi haciendo algunas formas
casi siempre sueño que cuando bailo puedo suspenderme en el aire, como matrix
la profesora se enojaba mucho conmigo


también soñé con mi abuela y unas galletitas o un televisor

y alguna frase con respecto al movimiento necesario para cambiar

jueves, 4 de noviembre de 2010

vacío y lleno

a eso que queda en el vacío se lo puede hacer vibrar,
de vibraciones parecen estar dotadas la mayoría de las cosas
incluso de lo que está compuesto el vacío,
parece
además de que por fin cuando algo se vacía,
también puedo decir,
cuando algo pierde ya su sentido en la existencia,
es el momento de quedarse así y dar lugar a algo nuevo
jugar un juego, observar la vibración o sentirla
ayer pensé que hay algunos que piensan el mundo, otros que lo observan,
otros lo hablan, otros lo viven y quién lo siente?
yo siento el mundo
sin embargo... que arriesgada idea,
como si se pudiera separar el pensamiento del sentir, del estar,
como si, a su vez, se pudiera sentir "el mundo"
pero pienso en las vibraciones
en el vacío
en lo que tiene que encontrarse
y cómo entender?
no veo los puntos donde se tocan
y me cuesta mucho que los hilos queden sueltos
será por defecto de oficio
pero cuando un hilo queda suelto no se puede tejer
y por lo general se enrrieda con el resto de los hilos sueltos.
el otro día me gustó leer a un filosofó que decía que
la realidad y el capitalismo coinciden
nuestra realidad es profundamente capitalista.
eso para mí es un contacto pleno y sincero con el vacío.
y también decía que una forma de resistir-se
es atacar esa realidad, interrumpir el sentido común, agujerear la obviedad
me encanta
pero todavía hay cosas que no comprendo
yo sufro algo que el nombró específicamente y llamo enfermedades del vacío: depresión, estados de pánico, etc.
yo "estados de pánico" (por ponerle un nombre, siempre con la necesidad de nombrar o recortar)
sin embargo en mi hacer diario, por mi trabajo, por mi modo de vida,
por las relaciones que busco,
creo estar siempre en un trabajo constante (o continuo) de frenar el sentido común,
de proponer pensamiento y  rechazar la obviedad
de compartir lo que siento aunque más no sea malestar, entusiasmo o la más incómoda ignorancia
y siempre, siempre voy acompañada por el miedo
como vivir en carne propia una suma de teorías y argumentos
vivir en carne propia la desepción, el tormento, la confusión, el desánimo y el desencuentro...
en el vacío, desde el vacío
agotada, sin excusas
sin ya querer disimularlo
-vibración plena y atrofiada-
tejo, escribo, y bailo
en esta realidad capitalista
en esta soledad
en esta necesidad de que nos estemos encontrando
con toda la contradicción
pero siempre, siempre
queriendo vivir

martes, 12 de octubre de 2010

a quién hay que darle?


a quién hay que darle hoy?
siempre es necesario, ya ni siquiera bueno o malo, sino directamente necesario encontrar un enemigo, un culpable, un centro receptor de todos los males y problemas, de ahí se estructura y construye el estar y el movimiento
siempre es necesario encontrar al que darle
y si este es negro, loco, puto, raro o molesto entonces ya se nos pone más fácil todavía, y seguro encontraremos más apoyo para darle entre varios, porque eso es lo más gratificante, entre varios darle a uno y la condición es que ese uno no esté presente
es más cuanto menos lo conozcamos y menos cerca lo tengamos mejor
por qué repetimos incansablemente esta dinámica?
nos gratifica tanto?
somos seres funestos
atrasados
y la palabra a venido a darnos un poder que no merecemos
o que al menos no sabemos usar
metemos palabras por todos lados
y después nos quejamos que pintan las calles de la ciudad
cuando permanentemente vivimos machacando la ciudad, llenandola de basura, ensuciando el agua, cortando los árboles, atravesandola de combustibles y materias tóxicas, llenandola de ruido, de abondono
nos la pasamos destruyendo y abandonando  los espacios públicos
pero pasa que siempre hay que darle a alguien
el atraso, la hipocresía y falta de capacidad para mirar panoramicamente son,
por lo menos, asombrosos
siempre me enfrenté a mi propia estupidez y me duele
alguien puede comprender un poco?
no se trata nunca de hechos aislados

jueves, 2 de septiembre de 2010

afuera

cuando se me ponen los ojos grandes y como pa fuera es que algo anda pasando.
empiezo a dudar si existo o si soy una suma de recortes.
un desperfecto técnico, una mancha,
un pozo
o alguien que nunca jamás,
todo el tiempo intensamente todo
...

martes, 31 de agosto de 2010

entierros


las formas que vivo buscando, y con  mucho esfuerzo,
para que no se vea la herida,
que se sienta un poco,
pero que no se vea, que no se sepa de ella
y sin embargo
la herida chorrea
se caga encima
la herida duele.

vinieron los gurises a pedirme el bomerang. uno de ellos tenía una gomera entonces me ví en la necesidad de decirle  que no le tiren a los pajaritos ni a los gatos.
- no, si no le tiramos a los gatos, me dijo y se sonrió
-bueno a los pajaritos tampoco. tirenlé a algo que no tenga vida
- a las víboras, me dice uno entre preguntando y decidido
- no, a las víboras tampoco, si están vivas. busquen algún blanco que no se muera.
- le podemos tirar a la aceitera y si se cae nos cagan a palos.
-uh mejor no, a otra cosa, pero algo que no se muera, porque pobres los pájaritos que lindo como cantan y los colores que tienen por qué los van a matar
- si a la mañana también cantan, viste?... dice el que tiene la gomera en la mano
bueno les dí el bomerang y se cruzaron a la regor a hacer unos lanzamientos. yo sentí que mis argumentos habían sido bastante estúpidos pero sinceros.

ayer se murió mi gato cabezón, no sé si lo atropeyó un auto o una moto o le dieron un gomerazo o un patadón o se comió un escuerzo. la cuestión es que llegó listo con algo adentro inflamado o suelto desprendido.... llegó agonizando tipo 6. para la una de la mañana ya se había muerto. la parra, la perra nueva, le ladró en el momento. ciruela, la hermana del finado cabezón, ahora lo busca.
la semana pasada mi perra chuva, murió atropellada por un carro de polícia. la tuna, su madre, le ladraba al perro muerto en el costado de la acera. el jengibre, el tío de la difunta, me vino a avisar.
así pues dos entierros de animales negros en dos semanas.
y unos días de pestes.

jueves, 19 de agosto de 2010

gomerazo

tus ojos gritan
y tus ojos tiemblan
los míos ¿preguntan?
siempre estoy incómoda para escribir
dejar de hacerlo me trajo algunos inconvenientes.
expresar en una línea, unas palabras.

Iba en colectivo. Era de tarde, calor después de frío, agosto. Iba mirando por la ventanilla, cargada de bolsas. Y me ví.
Era yo misma de niña, con trenzas, con pelo largo, suelto liso y castaño, con cachetes inmensos, rojos. Esa niña hizo una mueca, hizo gestos ampulosos y se reía y saltaba. Esa niña soy yo y era yo recordando.
"Se está haciendo la loca" era la expresión para denominar ese juego. Es una expresión muy común para nombrar cuando un niño juega fuera del parámetro: "se está haciendo el loco"
Me dió alegría encontrarme con esa niña contenta y desatada, jugante, jugona, jugosa. Me reí con ella.

Al rato el colectivo se metió en un barrio que me encanta ver porque hay mucha diversidad. Hace poco escuché contar a alguien que para ver el grado de probabilidades que un lugar tiene de sobrevivir, de ir pa delante, se traza un metro cuadrado en la tierra y se observa que diversidad de especies hay en ella, cuántos  yuyos, plantas, árboles y especiés de bichos, coexisten. Mayor sea la diversidad más probabilidades de resistencia y supongo adaptabilidad. Al menos eso entendí yo y lo recordé al entrar al barrio, lleno de verdes de todas formas y consistencias, me encanta observar, en algunas casas alguna huerta, una tuna hermosa y grande, y otras partes más frondosas y enmarañadas. Cuánta diversidad encuentro ahí?
En eso veo pasar junto al cole tres chicos, cara de indio, negros, tres niños riendo, los ojos chispeantes, vivos,  iban hombro con hombro balanceandosé, llevaban unas gomeras. En ese momento yo pienso que pueden tirar un gomerazo al colectivo, hay muchas historias de eso que pasa, que se tiran piedras a los colectivos y trenes, sobre todo en las zonas más pobres. Ese pensamiento llega a mi cabeza como tantos otros. El colectivo da la vuelta por el barrio y vuelve a salir a la calle principal ¡¡¡PUUMM!!!  Ocurrió. Una piedra hizo trizas el vidrio que cayó esparciendose por el piso del cole. El colectivero frenó y entró a retroceder. Nadie estaba herido, la piedra dió en una vantanilla cuyo asiento iba vacío, y a decir verdad el colectivo iba casi vacío. Y los pocos que eramos nos asustamos bastante. Eso es lógico y comprensible. Pero lo que vino después ya no. Los pasajeros empezaron a decir barbaridades,  el colectivero seguía retrocediendo lentamente, le preguntó a uno que pasaba por ahí si los había visto, si sabian quienes eran. Los chicos salieron corriendo por el monte. Los pasajeros: "Son delincuentes" "Eran tres, yo los ví, uno tenía una remera roja" "Son del barrio de allá atrás" "Que barbaridad nos pueden matar" "Estas cosas no pasan solo en Buenos Aires"  Sólo una señora hizo un comentario desde su situación concreta "Por culpa de unos pocos después los colectiveros no quieren entrar al barrio y yo vuelvo tarde de trabajar" Después el resto fueron comentarios racistas, prejuiciosos y televisivos.
Lo cierto es que todos nos asustamos, yo casi hago cuerpo a tierra, porque me la ví fiera... pero después... cuando el susto pasa, o al menos pasa en parte, hay que tener en cuenta la complejidad y no empezar con el vituperio y las exageraciones. Lo más interesante es que yo vivo en un barrio pobre y todos los que ibamos en el colectivo eramos pobres, pero la mayoría blancos.
Todos nos bajamos porque el chofer tenía que hacer la denuncia. La denuncia. Antes dejó su comentario  colgado en el aire "Esos son los que llevamos a la Escuela Hogar" (la escuela hogar es una escuela para chicos pobres, huerfanos, o en cualquier situación de desamparo)  Algunos pasajeros buscaban complicidad con otros, para seguir con tema, encontrando culpables, diciendo como podría haber sido si la piedra le daba a alguien. Nadie, ni yo que suelo quedar muda ante esas situaciones, habló de falta de contención, de solidaridad, de pensamiento, de lazos, de políticas públicas. También es cierto que hubo algunos varios que quedaron callados, muy callados y con caras serias, tal vez ellos también sentían dolor, o alguna otra cosa. Los que no estaban eran los que alzan la voz diciendo ¡basta de inhumanidad! o algo así. Casi siempre falta el que dice algo distinto.
Después vino el otro colectivo y ya nos mezclamos con los pasajeros que venían. Yo intenté dar por finalizada la situación y me distraje mirando a una erótica chica que contaba a otra sus aventuras.
Por la noche recordando el hecho  del colectivo y uniéndolo con otros hechos, me vino la idea de que siempre buscamos y encontramos la culpa como explicación. Esto pasa porque yo tengo la culpa. Aquello sucedió porque ellos tienen la culpa. De esta forma queda explicada la realidad.

Después, y antes, está esa niña jugando que interpela a la que viaja por la ventanilla  muy preocupada y dolorida. Mirando con dolor el mundo.

Los movimientos de trabajadores desocupados, y otros grupos de resistencia, tenían como arma de acción directa las gomeras y los palos. Con eso enfrentaban a la polícia y los milícos que iban con sus itacas y carros hidrantes y unas cuantas cosas más.

Ah! Y eso otro cómo era ¿El que esté libre de pecados que tire la primera piedra?

Tener la capacidad de mirar como un niño. La culpa no explica nada. 
Explotar las preguntas. Y tirar un gomerazo de palabras.

domingo, 4 de julio de 2010

serruchando ideas


          ...unir los conceptos, no aliniarlos, no apilarlos,  unirlos...
                           entrelazar los conceptos, no al azar, sino concientemente,                                entrecruzarlos, asociarlos, hacerlos mirarse
y mirarme en ellos...

viernes, 25 de junio de 2010

círculo

 en el otro círculo, el del invento, pongo ojos
los ojos se cierran para que la boca se abra
los ojos no retornan, hacen circulo sin devolver nada.

en el otro círculo se suelta el movimiento y la palabra queda encapsulada
en círculos diminutos y astringentes.

la palabra aisla y circula
¿porqué estamos tan aislados?
- hay que preguntarse los porqués aunque no necesariamente para responderlos -

en el otro círculo soy
soy circulando
sin embargo, el círculo está bien definido
y yo no
yo soy sin definiciones.

mi columna circula
y se inmuta
las palabras se embotellan
y se tiran al río para llegar a la isla
y en la isla...

cuando las respuestas aparecen aislan
el círculo circulea y contiene, no aisla
la isla es un circulo
el círculo no es un retorno

soy,  circulo,  y también hago isla

ir y venir de la isla
ir y venir, pero siempre se lleva algo consigo

el vaiven del círculo
que gira y rueda
la rueda traslada, circula
el círculo no cierra

la boca abierta es un círculo
y cuando se desembotella la palabra deriva  y llega
pero eso no es lo importante

la palabra tiene que salir para prevenir, para aprehender, para abordar,
a bordo de la palabra viajo de circulo en circulo en la isla poblada de pájaros y árboles
a bordo de otro círculo poblado de otros,
viajo

miércoles, 16 de junio de 2010

lava

ella lava todos los días,
lava a mano
con jabón y agua fresca, restrega la ropa,
la retuerce y la estira, le dá con el cepillo,
dale que dele
todos los días
casi sin excepción
la enjuaga, la escruta
después la tiende al sol
y más tarde la destiende
cuando llueve corre a descolgar
ella lava todos los días
lava toda la ropa
las sábanas, las toallas
todos los días el guardapolvo de la hija
las manos se le ponen rojas y prominentes
y retuerce y estrangulan y deja el agua correr.
ella lava todos los días
lava a mano
aunque tiene lavarropas.
ella es un volcán

sábado, 15 de mayo de 2010

decía

escribir un hijo
plantar un libro
tener un árbol

domingo, 9 de mayo de 2010

instantánea

 ¿que hay más allá?

martes, 27 de abril de 2010

la plenitud no existe

uno empieza a encontrarse cuando deja de querer parecerse a todos

anda: anímate!
        sé uno 
                    (y tendrás de todos)

miércoles, 21 de abril de 2010

foto del día

Quizás están haciendo una mudanza; o tal vez sólo trasladan algunas cosas. Lo cierto es que lo hacen a pulmón, sin gastar dinero y, fundamentalmente, sin contaminar el medio ambiente. No poca cosa.

(http://www.eldiario.com.ar/buscar.asp?id=mtc&cod=175912&pr=#)

sábado, 17 de abril de 2010

llorar por el culo

 

A veces, después de leer e investigar cosas, creo que mi cagadera podría explicarse cual un llanto.
Estoy triste o preocupada, mi estómago e intestinos son los primeros en darse cuenta.
El cuerpo humano es un sistema de máquinas complejas.
Cada día lloro un poco por el culo. Inevitablemente.
Ya lo he aceptado, pues tal vez tenga que mover algo para que mis tripas se pongan felices y encuentren paz.
O tal vez me esté equivocando en la interpretación y todo allí dentro se encuentre en pleno desarrollo. Pero esto me es difícil de creer.
Aunque me pregunto ¿Dónde veo llantos en verdad hay bailes?
¿Mi culo llora o eyecta lo que no me sirve de una manera clara y vigorosa?
Y un poco más lejos en otro lado:
¿Dónde veo estúpidez debería ver un desconocido tipo de inteligencia?
Me relamo en busca del disernimiento.
A veces echamos mierda por la boca y los ojos. Así puede ser posible que expresemos por el culo diversas emociones y sentimientos.
Lo que hay que saber es qué cosa está adentro. El tubo, los tubos, el sistema digestivo, los órganos conformantes, las glándulas, los jugos, los tejidos… Que lindo.
(2006)

lunes, 12 de abril de 2010

andar de un día cualquiera

Andar, despacito, tal vez sin apuro, bajo el lindo sol esférico y peludo. Y llegar después de saltar un rato sobre los adoquines. Sin embargo es lindo porque el asiento de mi bicicleta tiene una buena amortiguación. Además estaba estrenando neumàticos. Lo que puede decirse así: era toda una alegría, una vez más, atravesar tercos tramos trechos de la ciudad sobre los inclaudicables fierros azules. En el camino algún que otro sobresalto, una moto que me pasó imprudetemente, algún taxista ciego, peatones que no saben por dónde caminar, palomas suicidas, de todo un poco, pero nada terrible, salvo al llegar a una esquina, sobre la avenida independencia, habiendo pasado Jujuy, un grupo grande de adolescentes gritando y gestigulando con vehemencia hacia unos polícias, no entendí bien que pasaba, la policía corría, ellos corrían y gritaban se aglomeraban, se dispersaban, planeaban estratégias. Desde dónde estaba yo los hombres de uniforme no se veían bien y parecían pocos. Cuando el semáforo dío verde todos los autos quisieron arrancar y la calle estaba llena de chicos, yo quise ir con los autos pero de repente toda la muchachada entro a correr en dirección contraria, como si adelante viniesen unos robots gigantes lanzando llamas o bombas. Eso no lo dudo. Así que bajé de la bici y camine hasta la esquina, espere el nuevo semáforo y agarre por la perpendicular a Independencia. Así pues llegué. Até la bicicleta al poste de siempre y toque tiembre. Abren la puerta, luego de gritar preguntando quién soy, contesto y entro. Ellos están allí con sus computadoras y elementos inútiles. Al verme aperecer me esquivan, bajando sus miradas, para nada silenciosas, que hablan del desprecio, de su “falta de tiempo” y la cómoda soberbia que los regocija. Yo les lanzó un hola que tal. A lo que no responden más que con lo mismo, indiferencia. El que me antendió, un hombre flaco, desgarbado, onda beatles pero triste, muy lánguido pues, me hace esperar ahí parada, yo empiezó a percibir mi olor fuerte de haber andado rato bajo el sol con algo de velocidad y también miedo, el miedo práctico que hace que me cuide de no ser pisada, creo. Y huelo también mi olor a otras cosas. Estoy incomóda. Observo a estós dos “jefes” que no se dignan a notar mi presencia o tal vez todo lo contrario, uno de ellos habla por teléfono, y su voz suena tan fuerte y dura, que me lastima. Entonces el beatles jorobado me da el cheque que fui a buscar, es el cobro de un trabajo que hice hace unas semanas para ellos, o no sé para quién. Incrédulamente, agradezco a las máquinas escalofriantes, las saludo, vuelvo a no recibir un solo gesto de atención, salvo del escarabajo que se hace cargo y me despedide. Me despido. Cruzó la calle desato el fierrerío, camino unos pasos hasta encontrar a un hombre sentado bajo el sol, algo somnoliento, su ropa está llena de grasa y aceite, parece trabajar en un taller mecánico o algo que lo pone en contacto permantente con otro tipo de máquinas, tal vez más humanas que estos a los que acabo de despedir. Entonces lo interrumpo de sus pensamientos preguntándole como hago para llegar a santa fé para agarrar cabildo. Uh! dice, es lejos, y me explica más o mejos como llegar.
Creo estar decidida a cobrar ese papel, y voy en busca de la sucursal bancaria. Tal vez en el andar anduve haciendo algunas conexiones:
”…Buenos aires. Atravesamientos, gas metálico. Puntas cuadradas. Redondos agujeros de escape.. Cansancio al llegar. Repulsión de los ojos muertos.
Quiero que todos nos vallamos un poco a la mierda. Aprendamos a deslizarnos y resbalar, caer y volver a andar sobre la tierra con los pies descalzos...
No estoy delirando cuando digo que hace falta andar oliéndonos como monos, caminando como monos, observando.
La ciudad va poblada de seudorobots, o máquinas que funcionan torpemente. Ni siquiera tienen inteligencia o practicidad.
No quiero más ruido. Estoy aturdida. Ahora vamos a escuchar las tripas, nuestros estómagos, los latidos, la respiración, los gases que salen y entran equilibrando, quiero escuchar los sonidos del aire y animales. Los movimientos del cuerpo cuando goza o aprende.
No quiero tampoco gritos histéricos ni de angustia. Aunque mucho me gustaría gritar. Tal vez podríamos gritar cantando…”

En eso que voy pensando me doy cuenta que me perdí un poco, entonces pregunto a un quiosquero. Ahí dentro de ese cubículo lleno de golosinas y otras drogas está junto con el hombre que es jóven y pelado otro más con ojos de un celeste aterrador, casi sus ojos son lisos, sin betas ni pligues, una claridad estática y fuerte. Parece, por una serie de elementos que lo rodean, ser motoquero entonces ambos no pueden ponerse de acuerdo en cual es el camino mejor que yo puedo tomar para ir hasta santa fé para agarrar cabildo. Yo los escucho con paciencia y un poco mareada. Entonces el de los ojos de vidrio me dice que mejor la ato (se refiere a mi máquina de dos ruedas) y me lleva, yo me reí (quizás nerviosa) voy a decir que la idea no me pareció nada mala, más por el contrario, muy interesante subir a otro tipo de velocidad, dejar de pedalear y que me lleven hasta la puerta del ya maldito banco. Pero bueno, como uno vive en este tipo de ciudades y parece que siempre tiene que estar atento y con cuidado porque en cualquier momento algo te tira para atrás, así que conteste, no, bueno y gracias y me fui.
Más luego de andar otro poco paseando, si puede decirse, tal vez de un modo optimista, por las calles de palermo, dónde hace un par de años viví en la calle borges entre paraguay y guatemala, y el edificio que tan viejo parecía entonces, ahora está pintadito de blanco y rosa, horrible para mí. Ahora al barrio le dicen Palermo Holliwood, yo lo conocí cuando todavía era palermo viejo, fue el primer lugar a dónde caímos cuando un par de niñas nos vinimos desde una ciudad pequeña ubicada dentro de una provincia entre dos ríos, a vivir a buenos aires, nosotras decíamos que a “estudiar”, si lo hicimos o no, o cómo lo hicimos es parte de otro asunto.
Avanzando me encontré con enormes embotellamientos. No sé porqué, tampoco sé si así es siempre, los autos tocan y te tocan sus bocinas, en vano, se insultan se apoyan, se amagan, quieren sangre, quieren vidrios rotos, quieren dientes esparcidos por el cemento, no se bien qué quieren, pero pujan y pujan hasta el límite. Como por ejemplo avanzando de ahí unas tres cuadras dos tipos, uno más viejo y el otro más jóven se lanzaban manotasos. El segundo quería arrancarle de las manos al primero algo que este había extirpado de la camioneta del segundo. No sé si era un parlante, era como una placa, parece que era una parte del auto, una parte de adentro, y el viejo no quería darselo, y medio que se enrroscaron, forcejeaban sus cuerpos gordos y cansados, el viejo iba con una mujer que desde adentro del auto se movía asustada, y el otro iba en una camioneta cangoo blanca, atrás de este viejo, así que yo pensé que tal vez el viejo arto de que el otro le tocara la bocina en vano, se bajo y le arranco algo de adentro para que se dejara de romper… pero no sé, esas fueron ideas mías. La cosa es que la gente ya aglomerada se aglomeró más aún para ver el show, y una vieja con anteojos negros y cara de que toda su vida coloco grandes capas de maquillaje en su rostro llamo a un poli poli que andaba por ahí, hueveante, como todo poli de faja naranja que “custodia” las calles de la ciudad. Bueno el poli vino y el joven pedía testigos de que el viejo le había sacado eso que no sé. Anteriormente, cómo último violentamiento, el jovenzuelo le arranco del rostro los anteojos al viejo, como venganza, tal vez… lo que siguió aconteciendo no sé. Pero supongo que nada que una persona merezca vivir ni presenciar, tal vez sí las personas que buscan esas cosas. Porque creo que si uno no anda por la vida buscando romperle las pelotas a los demás, sino más bien siendo solidario ante cualquier hecho o bien haciendo básicamente una vida austera y solitaria no te pasa a menudo que alguien te rompa la cara o viceversa. Claro que como en todo hay muchas y considerables excepeciones. Ahí me bajé de la bicicleta y anduve (esta otra máquina en la que escribo, corrige la muy obstinada, pero yo quiero decir “a n d é”) entoces a n d e (de esa manera no se da cuenta y me deja hacer lo que quiero) por las veredas caminando. Mi presión que siempre oscila había comenzado a hacer de las suyas y ya sentía que iba a desvanecer, había mucha gente caminado atropellada sin cesar, la avenida santa fé es un continuo murmullo y gas. Casi trastabillando llegué al banco, sin antes dejar de observar algo de todo lo que se me cruzaba, o mejor dicho se cruzaba, mujeres con niños, embarazadas, ancianas, vendedores de todo tipo, muchos con telefonitos, tomando gaseosas bajo el sol. Mi percepeción es la de infinita e irremediable insalubridad, despropocito, quién lee está libre de pensar lo que quiere.
Al llegar al banco ato mi bicicleta nuevamente e ingreso al establecimiento. Pregunto a buen bancario como se hace para endosar un cheque, pues soy arto ignorante en el tema por más que de la escuela secundaria haya salido como perito mercantil. Ahí un par de complicaciones como que el cheque estaba a nombre de alguien (que no era yo) que también tenía que poner su firma… idas y venidas hago la firma de la persona, luego la mía, ambas con algo de confusión por todo lo que este empleado me había dicho amablemente pero confudiendome bastante. Así me acerco a la caja, primero la cola, después el simpático cajero de camisa verde agua anteojos cuadraditos y la cara escamada, mucha cara de persona descontenta, mientras mira mi cheque, su computadora, mi documento, mi cara y todo lo que tiene que mirar yo pienso en preguntarle si el es feliz con su trabajo o al menos, está contento con eso que hace, esta pregunta se me ocurrió no por casualidad, sino porque últimamente ando mucho pensando en la cuestión de los oficios, quehaceres y labores que uno elíge o no para ganar un vil metal, y mientras observaba a los cajeros cuando esperaba en la cola se me formulaba incisiva la pregunta, enfin, me dije que no sería mala idea preguntarle eso al hombre descascarado, pero se ve que algo me indicó que mejor no hablara mucho con el mismo, tal vez fue el gesto que tuvo cuando mientras husmeaba en su computodora yo levemente elevé la botellita para tomar agua, es decir, la empiné sobre mi boca porque casi ya no le quedaba de su contenido, y él viró el perfíl bruscamente a un frente duro que me miraba sin cariño, yo sentí que se asustó, es más creo que sintió que en vez de una botella de plástico, con agua, era un arma de otro tipo. La cosa es que de golpe y porrazo infló su pecho inútil y con todo su cuerpo muerto (la verdad que no puedo decir otra cosa de su cuerpo salvo que era pequeño y entumecido detrás de ese mostrador) me dice que no me lo puede pagar que yo no soy sultanito de tal (el nombre al que estaba dirigido el cheque) y tal y cual, bueno sus explicaciones bancarias y legales por las que era imposible que el le diera vía libre al trámite.
De ahí en adelante creo que entre y salí del banco unas cinco veces, tan pesada y re podrida, salía lloraba, tomaba agua, pensaba iba hasta la esquina y volvía a entrar. Vale decir que no cobre el cheque y tuve con el cajero discuciones casi filosóficas pero a nivel bancario, él se llenaba la boca con la palabra “legalidad”, (en realidad llenaba la boca es un decir porque casi no la abría para hablar) y yo lo miraba fijo como tratando de penetrarlo, de explicarle que no entiendo que carajo me dice a mí, si estoy queriendo cobrar un trabajo que mal que peor hice hace unas semanas, que estoy cansada, que no me venga con eso… en fin fue imposible, el tipo era frustrado, era orgulloso y era un estúpido.
Al salir por quinta y última vez del banco a un hombre bajito viejo e inmigrante que estaba ahí haciendo no sé que, se le caen del bolso un montón de cosas, enseguida lo ayudé a juntarlas, y me dí cuenta que no había sido en vano porque al viejito le costaba un montón agacharse. Puede sonar bastante estúpido pero en ese momento visualicé una especie de síntesis de lo que había ocurrido. Cuando escribo “síntesis” quiero graficar esa sensación que otorga un acto nímio cuando nos resuelve un nudo de perturbaciones y oscuridades de un modo sencillo y claro. Es decir pensé en la palabra humanidad, y tal vez solidaridad, que como palabras no son más que un conjunto de letras. Pero que en el movimiento de la vida aparecen con claridad.
Entonces emprendí la vuelta. Temblequeante con una extraña o abotargada energía convulsa. El sol seguía estando. La estrella más próxima a la tierra.
Y volviendo luego de llantos y polvo, pasando por las vías del tren se me cayó la botellita que llevaba en el canasto, como estaba vacìa y era de plàstico el movimiento brusco la hizo rodar sobre el asfalto, yo me bajè y me puse contra el cordòn, queriendo recuperarla, pero se hacìa difìcil por la cantidad de autos que venìan por detrás, ahì mirè a un hombre bien redondo y algo bajo de estatura, con varios años de vida y uso, que venìa caminando y también vió el asunto de la botellita, entonces se paró junto a mí con una dulce sonrisa y me dijo, ya va a llegar, ya va a llegar, y pasaban los autos cerca y con el viento la empujaban, hasta que uno le mordió la punta de la tapa y la botella salto más cerca, el viejo estaba re contento, "viste, yo te dije hay que esperar que siempre llega, llega" Entonces yo entuciasmada le pedí que sostuviera la bici a lo que el buen respondío "como no" y fui a rescatar la botella. Fue toda una alegría, los sabios consejos de mi amigo, consejos que para algunos casos no conviene aplicar pero para otros sí “hay que esperar, que siempre llega”
Así pues lo saludé y continué el rumbo ya un poco más contenta. Un par de cuadras después olvidé la botella en una cabina de teléfono. Cuando me dí cuenta realmente no me importó. Ya no me importaba nada, estaba volviendo y eso era todo. Tenía que tener fuerzas. El agua la bebería al llegar a este lugar dónde me siento tal vez más protegida o rodeada de amor. Si todos se sintieran así, quiero decir, en un espacio de amor y conciencia no habría lugar para la violencia.
Me arriesgo y termino.
(2006)